martes 10 de noviembre de 2009

el cafetito de la mañana (1)

Joaquín y Pedro son socios.
En realidad yo a Joaquín lo conocí hace alrededor de tres años. Era (y es) solador. Colocaba suelos cerámicos. Y alicataba. Era (y es) muy bueno. Habla como un pastor, y su conversación está llena de frases de pastor. Todo en la vida lo compara con el pastoreo y el campo. Y tiene mirada de pícaro.
Pedro tiene un perfil más de empresario. Últimamente se le ve preocupado: barba mal afeitada, ojeras. Supongo que es normal, no deben estar llegando demasiadas propuestas de trabajo.
Joaquín y Pedro forman uno de esos tándems tan habituales en la construcción. Están acostumbrados a buscarse la vida. Son buenos profesionales. De Daimiel (Ciudad Real). Uno es más de obra y otro más de oficina. Ahora los dos tienen que salir a la calle a hacer labor comercial. Y claro, les cuesta.

Hora: 9.30am
Lugar: interior de cafetería
Escena: el cafetito de la mañana

Joaquín (con la cabeza gacha, mirando a Carlos con una media sonrisita):
Yo tengo mu mala memoria, sabes Carlos? Mu mala memoria...pero no se-me-escapa NADA. Na-da.

Pedro:
Pues yo tengo muy buena memoria, muy-buena, pero a veces no me acuerdo de la cosas...



jueves 5 de noviembre de 2009

callejeando (1)

No sé si habrá más callejeandos, pero disfrutamos mucho participando en el vídeo en el que Paloma nos invitó a participar.
Ya sabéis, necesitaban gente "cool"...jeje.
Ahí estamos mis padres (espectaculares), Rebeca y Luna (hermosas), María (en un fondo maravillosamente borroso) y el menda.
Un beso!




martes 3 de noviembre de 2009

aparejando (14)



















Desde que empecé la nueva obra de Aranjuez, una remodelación del edificio que en su día fue el Casino de la localidad y que convertiremos en la Oficina de Atención al Ciudadano, no ha pasado un solo día sin que, como el suero administrado gota a gota, fueran pasando una a una (a veces de dos en dos) personas de diferentes edades y nacionalidades pero que tenían dos cosas en común: siempre habían trabajado en la construcción y estaban en el paro.
Como la obra pertenece al PlanE estamos obligados a contratar gente del paro (gente que debía estar en paro después de la adjudicación de la obra y antes del comienzo de los trabajos).

Pues bien, yo nunca había vivido algo así. El goteo es constante. Tengo delante de mí, ahora, entre 50 y 55 currículos.

Ferrovial-Agromán ha comenzado una obra a unas pocas calles de distancia de la nuestra, un párking público. Decidieron poner en la puerta de la caseta de obra un buzón para que la gente dejara el currículum directamente (los jefes de obra no podían trabajar ya que eran continuamente interrumpidos). Pero ni así, porque qué coño, yo tampoco dejaría mi currículum en un buzón anónimamente pudiendo abrir la puerta y hablar directamente con la persona que contrata.

Hace poco vino a visitarme a la caseta de obra una mujer del P.O.P.I (Programa de Orientación Profesional para Inmigrantes), organismo perteneciente a la Comunidad de Madrid. Su nombre es Sandra y me dijo "oye, ya sé que por aquí pasa mucha gente pidiendo trabajo, ¿te importaría mandármelos a mí? te dejo unos folletos si quieres y cuando vengan a darte el CV pues les dices que se pasen por el POPI". Yo, en estos momentos, me encuentro recibiendo solicitudes de trabajo y guiándolos hacia la oficina de orientación para inmigrantes.

Esta mañana, frente a la obra, un chico con el que ya había hablado me dice "qué, hay algo para mí?", "no, lo siento" le contesto. Luego ha seguido una pequeña charla en la que él me hacía notar la necesidad de trabajar que tiene, lo aburrido que es estar en casa todo el día, que le falta un año para pagar el piso (lleva 15) y que eso al banco no le importa, que sea uno o 20 te lo quitan igual si dejas de pagar. También me ha comentado que le da igual de peón que de oficial, que para hacer lo que sea, que se llevaría una alegría que ni me imagino si le doy trabajo. Y me ha dicho "es que esto de ahora yo no lo había vivido nunca, te lo juro, nunca". Él debe tener mi edad, y es que hace 15 años yo aún estaba estudiando (él también según me ha dicho), y cuando los dos salimos al mundo laboral la burbuja inmobiliaria era tan grande y duró tanto tiempo que era imposible que ni él ni yo hubiéramos vivido algo similar en algún momento.

Pero obviamente hubo momentos como éste...y peores. Lo que ocurre es que la gente que hoy tenemos entre 30 y 35 nunca los vivimos.

Y también es cierto que esta crisis de la construcción se puede mirar desde muchos puntos de vista. Uno de ellos, por ejemplo, permitiría decir que hace tiempo que en este país (seguro que más de 15 años) existe gente con una, dos y hasta tres carreras, que habla uno, dos, tres o más idiomas y que no ha podido, no puede ni podrá pagarse un piso en 15 años (aunque le quede uno por pagar).

domingo 1 de noviembre de 2009

saint pé

En Saint Pé d'Ardet, a finales de julio, se celebra (con algo de retraso, todo hay que decirlo) la llegada del verano. La fiesta congrega a todo el pueblo (alrededor de 100 habitantes) entorno a un tronco que se hinca en el terreno y que tiene aproximadamente unos diez o doce metros de alto. Durante los días previos a la celebración la comisión encargada de que nada falle se ocupa de preparar la zona, de clavar el palo y asegurar su estabilidad, y finalmente el último día forrarlo de paja. De más está decir que esta última operación pretende garantizar que la madera arda, aunque yo creo que la razón principal es agregar espectacularidad al rito.
Saint Pé d'Ardet es un pueblo de los Pirineos. Concretamente del Midi-Pyrennés. A él se accede a través de rutas secundarias a las que se llega desde la Vall d'Aran, cruzando la frontera y sólo a unos 20 kms de la misma. Andrea, con su visión particular del mundo, dice que la zona está llena de brócolis, que es como ella ve las montañas que a ese lado de los Pirineos están completamente exentas de cualquier atisbo de especulación. Verdes, verdísimas.

En este mundo no hay tantas cosas que podamos elegir (almenos conscientemente), y una de ellas es sin duda aquéllos lugares donde uno se siente en familia. Uno llega por primera vez y aunque nada le úna a priori con éllos siente que siempre perteneció. A esto ayudan normalmente las sonrisas, cierto sentido del humor, el entorno físico y geográfico, la buena comida y el buen vino...y si un amigo tuyo (como Guillaume) te lleva y te presenta a su maravillosa familia, parece estúpido no regresar siempre que uno tenga oportunidad.

jueves 22 de octubre de 2009

olores

















Había un olor en las calles de Buenos Aires que no volví a encontrar cuando regresé a Barcelona. Años más tarde viajé a Brasil y volví a encontrar el mismo olor. No conseguía determinar a qué se debía, pero lo reconocía perfectamente.
Ese olor me encantaba, y pasé mucho tiempo intentando descifrarlo.
No era ninguna flor de ningún árbol de los que pueblan las veredas porteñas, ni tampoco ninguna especia concreta.
No era alimenticio.
No era perfume.
Y tampoco era constante.
Pero quizás un día, doblabas una esquina (qué hermosa expresión) y te lo encontrabas, intenso, profundo, inconfundible.
Ese olor me persiguió durante los dos años que viví en Buenos Aires, y como dije antes también volví a reencontrarlo en Río de Janeiro.

Más tarde encontraría la fuente de ese olor, otra vez en San Telmo al bajar del taxi que me llevaba desde Ezeiza a casa de Philippe en Plaza Dorrego. Fue casi una escenografía. Al lado de la puerta de casa de mi amigo había abierta una zanja. Obreros vestidos con sus correspondientes monos de trabajo y sus chalecos reflectantes. Todo muy profesional. Y el olor. Inconfundible otra vez. Mientras arrastraba la maleta por el empedrado de calle Defensa mi ojos iban percibiendo poco a poco el fondo de la zanja, en el cual una tubería de gran tamaño estaba siendo manipulada.
Y ahí terminó el misterio.
Era gas.
Ese olor que tanto me acompañó y que tanto llegué a extrañar era gas.
Las calles de Buenos Aires huelen maravillosamente a gas.

miércoles 21 de octubre de 2009

aparejando (13)

A veces, paseando por la obra (que de vez en cuando va muy bien para la salud) y acompañado de una cámara digital, voy registrando detalles del avance de los trabajos.
No siempre, pero eventualmente, estos paneos se detienen en algunos detalles que sin saber porqué quedan encuadrados en el objetivo de determinada manera.
Casual.
O de forma forzada.
No tienen que ver necesariamente con algo que deba ser destacado para comprender los trabajos que estamos realizando. O incluso para ilustrar un determinado detalle y dejar constancia de él.
No...
Para nada...
Es simplemente que entre tanto ruido, y entre tanto polvo, por azar y sin llegarlo a imaginar siquiera, tanto el electricista como el albañil que pasó luego han ejecutado con maestría insconsciente una obra de arte.
O almenos a mí me lo parece.
Quizás me aburro y veo cosas raras, pero yo si pudiera lo recortaba, le ponía un marco y lo colgaba tras el sofá.
Así, con un par, y de 2,50x1,50 mts

domingo 18 de octubre de 2009

regresando

Ufff, cómo pasa el tiempo.
Cuatro meses desde mi último post, y una ausencia totalmente injustificada.
Al principio fue el trabajo, o ésa era la razón que me daba a mí mismo. Eso fue en el mes de Julio en el que comencé una obra y cerraba aspectos de otra.
Después llegó Agosto y me dije que no pasaría como el año anterior en que escribí muy poco. Y no pasó lo mismo: esta vez no escribí nada en absoluto. Pero era tiempo de vacaciones propias y ajenas y uno debe ser indulgente.
En septiembre empecé a pensar en qué post debía ser el del retorno...y dos meses después he comprendido el error de tamaña reflexión.
Esto es un blog, un lugar que debe ser común a alguna gente que se asoma, sin más, a ver qué dice Carlos, en qué está, qué piensa, o simplemente que llega a esta página buceando por las profundidades de otros blogs.
Es decir, ni debo pensar que nadie espera mis entradas, ni debo pensar que éstas deban ser pequeños extractos de una obra maestra.
Estas páginas en blanco están para vomitar pensamientos, para compartir cosas que me hacen reír. Y punto.

Como se dice en una escena de la película "YO TAMBIÉN" (que ví ayer):
ELLA - "esto lo vamos a hacer una vez...y nada más"
EL - "y nada menos..."

Pues eso, nada más y nada menos.

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